Audioguía Sala 1

Sala 1

1. INTRODUCCIÓN

La tradición artística de Los Santos de Maimona tiene su origen en el siglo XVIII con los pintores Lorenzo de Quirós y Esteban Márquez, pero será en la primera mitad del siglo XX cuando comience a ser denominada ‘Cuna de Artistas’, término con el que es reconocida en el ámbito cultural.

Para disfrutar de las obras de los artistas santeños de forma permanente, y gracias a la iniciativa municipal y las donaciones de obras realizadas por los propios artistas y vecinos, se consiguió la creación de un Museo Municipal, un espacio que abría sus puertas en el año 2005 y que desde entonces ha crecido en extensión y en piezas expuestas. La última donación data de 2015, año de fallecimiento del artista Manuel Santiago Morato, cuya familia donó una gran cantidad de obras, desde entonces el museo adoptó su nombre en honor al pintor.

Está ubicado en la Casa de la Cultura de Los Santos de Maimona,una casa señorial de finales del siglo XVIII, construida con una gran magnitud para dar esplendor al recién adquirido título nobiliario de D. Juan Fernández de Henestrosa y Zayas, primer Conde de Casa Henestrosa, que la convertiría en su residencia. De aspecto señorial con influencias andaluzas, la hizo habitable para alojar a su familia y a su numerosa servidumbre.La vivienda, tras pasar por otros propietarios, fue adquirida en 1977 por el Ayuntamiento, que tras numerosas reformas la acondicionó para prestar una serie de servicios a la población.

El Museo Municipal es uno de los puntos más visitados gracias a su riqueza artística e histórica. Actualmente, la muestra permanente está dispuesta en un total de 10 salas en las que se puede observar pinturas, esculturas y restos arqueológicos.

2. MAURICIO TINOCO

El escultor santeño Mauricio Tinoco puede considerarse el precursor de esta tradición artística del siglo XX. Nacido a finales de 1906, manifestó desde muy joven un talento excepcional, lo que le permitió ingresar, con tan solo 12 años, en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, donde fue discípulo del maestro Joaquín Bilbao, uno de los escultores más prestigiosos de la época. Poco después de iniciar su formación, contrajo una tuberculosis pulmonar que marcaría su vida y condicionaría el desarrollo de sus estudios y su futura carrera artística.

Pese a esta enfermedad, Mauricio Tinoco alcanzó notables logros que consolidaron pronto su reputación como escultor. Su talento quedó patente a los 17 años con la creación de ‘Florillo’, una cabeza en yeso de extraordinario naturalismo que obtuvo un premio en una Exposición Nacional celebrada en Sevilla. La pieza permaneció resguardada hasta 1930, año en que volvió a exhibirse en la Exposición de Arte Regional celebrada en Los Santos de Maimona. Allí despertó el interés de destacados miembros del jurado, como Eugenio Hermoso y Enrique Pérez Comendador. La obra fue trasladada a Madrid para ser presentada en el Círculo de Bellas Artes. Actualmente, la se encuentra fundida en bronce y puede admirarse en la Sala 1 de este museo.

Durante la Guerra Civil Española, Mauricio Tinoco centró su actividad en la restauración de imágenes religiosas, labor que continuaría en años posteriores y de la que perduran ejemplos significativos, como la Virgen de los Dolores de Los Santos, entre otras intervenciones. Finalizado el conflicto, inició la etapa más brillante de su producción, marcada por una profunda dedicación al género del retrato, en el que alcanzó su madurez artística.

La obra que supuso uno de los hitos de su carrera fue la escultura de Sor Ángela de la Cruz, talla en madera galardonada con la Segunda Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1943. La imagen se conserva en la casa matriz de las Hermanas de la Compañía de la Cruz, en Sevilla. En la Sala 5 de este museo puede contemplarse una réplica del busto original.

Tres años después del fallecimiento del artista, en 1945, su trayectoria fue reconocida de manera póstuma mediante su nombramiento como Académico de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría.

A estas obras mencionadas se suman otras muchas que pueden admirarse a lo largo del recorrido del museo municipal, y que continúan revelando la esencia del estilo de este destacado escultor santeño.

3. ALEJANDRO TINOCO

Esta primera sala acoge algunas de las pinturas de Alejandro Tinoco. Nacido en 1912, fue un enamorado de su tierra y desarrolló íntegramente aquí su producción artística.

Pintor autodidacta, apenas recibió más formación que algunas directrices puntuales destinadas a orientar su evolución, lo que contribuyó a que su estilo fuese profundamente personal y fácilmente reconocible.

Sus primeras obras se enmarcan en una temática costumbrista, tratada con un realismo singular en las escenas cotidianas que plasmó en sus lienzos. En ellas retrató la vida sencilla de su pueblo natal, utilizando como modelos a vecinos y conocidos que se convirtieron en protagonistas de sus pinceladas.

Con el tiempo, su lenguaje pictórico evolucionó hacia un estilo más original y característico, poblado de figuras a las que él mismo llamaba “cazurros”: personajes de rasgos menos realistas, colores vibrantes y aspecto casi de muñecos, fruto de una imaginación libre y juguetona. Obras como “Orquesta” o “Niños cazando grillos” son ejemplos emblemáticos de esta etapa.

Participó en diversas exposiciones colectivas, tanto a nivel nacional como internacional, y fue seleccionado en la Exposición Regional Extremeña para representar a la región en la Primera Bienal Hispanoamericana de Arte. Aunque realizó pocas muestras individuales, destacan la exposición celebrada en Badajoz en 1980, junto a algunas obras de su hermano Mauricio, y la última que presentó en Zafra en 1983.

Gracias a los hermanos Tinoco y al taller que fundaron en los años treinta, muchos de los pintores santeños que después alcanzarían gran relevancia en el panorama artístico iniciaron allí su formación.

1. INTRODUCTION

The artistic tradition of Los Santos de Maimona has its origin in the XVIII with the painters Lorenzo de Quirós and Esteban Márquez. But, it will be in the first half of the XX when it begins to be called “Cradle of Artists,” a term by which it is recognized in the cultural sphere.

To permanently enjoy the works of the artists of Los Santos, and thanks to the municipal initiative and the donations of works carried out by the artists themselves and by neighbors, the creation of a Municipal Museum was achieved. This space opened its doors in the year 2005, and since then, it has grown in extension and in exposed pieces. The last donation dates from two 2015, the year of the death of the artist Manuel Santiago Morato, whose family donated a large quantity of works. Since then, the museum adopted his name in honor of the painter.

It is located in the Casa de la Cultura of Los Santos de Maimona, a stately house from the end of the XVIII, built with great magnitude to give splendor to the recently acquired noble title of Don Juan Fernández de Henestrosa y Zayas, first Count of Casa Henestrosa, who would convert it into his residence. With a stately appearance and Andalusian influences, he made it habitable to house his family and his numerous servitude.

The dwelling, after passing through other owners, was acquired in 1977 by the City Council, which, after numerous reforms, conditioned it to provide a series of services to the population.

The Municipal Museum is one of the most visited points thanks to its artistic and historical richness. Currently, the permanent exhibition is arranged in a total of 10 rooms in which paintings, sculptures, and archaeological remains can be observed.

2. MAURICIO TINOCO

The sculptor from Los Santos, Mauricio Tinoco, can be considered the precursor of this artistic tradition of the XX. Born at the end of 1906, he demonstrated an exceptional talent from a very young age, which allowed him to enter, at just 12 years old, the School of Fine Arts in Seville, where he was a disciple of the master Joaquín Bilbao, one of the most prestigious sculptors of the time. Shortly after beginning his training, he contracted pulmonary tuberculosis, which would mark his life and condition the development of his studies and his future artistic career.

Despite this disease, Mauricio Tinoco achieved notable accomplishments that soon consolidated his reputation as a sculptor. His talent became evident at 17 years old with the creation of Florillo, a plaster head of extraordinary naturalism that won an award at a National Exhibition held in Seville. The piece remained safeguarded until 1930, the year in which it was exhibited again in the Regional Art Exhibition held in Los Santos de Maimona. There, it aroused the interest of prominent members of the jury, such as Eugenio Hermoso and Enrique Pérez Comendador. The work was transferred to Madrid to be presented at the Círculo de Bellas Artes. Currently, it is cast in bronze and can be admired in Hall 1 of this museum.

During the Spanish Civil War, Mauricio Tinoco focused his activity on the restoration of religious images, a task that he would continue in later years and of which significant examples endure, such as the Virgen de los Dolores of Los Santos, among other interventions. Once the conflict ended, he began the most brilliant stage of his production, marked by a profound dedication to the genre of portraiture, in which he achieved his artistic maturity.

The work that represented one of the milestones of his career was the sculpture of Sor Ángela de la Cruz, a wooden carving awarded the Second Medal in the National Exhibition of Fine Arts in 1943. The image is preserved in the mother house of the Sisters of the Company of the Cross, in Seville. A replica of the original bust can be contemplated in Hall 5 of this museum.

Three years after the artist’s death, in 1945, his trajectory was posthumously recognized through his appointment as Academician of the Royal Academy of Fine Arts of Saint Isabel of Hungary.

To these mentioned works, many others are added that can be admired throughout the tour of the municipal museum, and which continue to reveal the essence of the style of this outstanding sculptor from Los Santos.

3. ALEJANDRO TINOCO

This first hall welcomes some of the paintings by Alejandro Tinoco. Born in 1912, he was a lover of his land and developed his entire artistic production here.

A self-taught painter, he barely received more training than some specific guidelines intended to orient his evolution, which contributed to his style being profoundly personal and easily recognizable.

His first works are framed in a costumbrista theme, treated with a singular realism in the everyday scenes that he captured on his canvases. In them, he portrayed the simple life of his native town, using neighbors and acquaintances as models, who became protagonists of his brushstrokes.

Over time, his pictorial language evolved toward a more original and characteristic style, populated by figures that he himself called cazurros: characters with less realistic features, vibrant colors, and an almost doll-like appearance, the result of a free and playful imagination. Works such as Orquesta or Niños cazando grillos are emblematic examples of this stage.

He participated in diverse collective exhibitions, both nationally and internationally, and was selected in the Extremaduran Regional Exhibition to represent the region in the First Hispanic-American Art Biennial. Although he held few individual shows, the exhibition celebrated in Badajoz in 1980, along with some works by his brother Mauricio, and the last one he presented in Zafra in 1983, stand out.

Thanks to the Tinoco brothers and the workshop they founded in the nineteen thirties, many of the painters from Los Santos who would later achieve great relevance in the artistic panorama began their training there.

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